Arsénico y encaje antiguo
Caes de la cama en el momento del disparo, y el ruido de Fogueo suena como una media Bendición. No Sabes qué soñabas pero tú eras un Don Nadie gozoso de mala prensa y del Bocado de una rubia que muerde tu Hombro y algo de materia gris. De Alguna manera ese corto instante te provoca un hambre bulímica y prematura que te lías a la cabeza como un arropo de Plumas en un día fértil. Desnudo te observas mascarón de proa de un colchón lento donde el candor viaja en clase turista al ritmo de unas caderas y el amor se te antoja un Caleidoscopio de Reacciones osmóticAs a Modo de venganza de Rubik. La rubia empuña el arma. El resplandor de luceros del alma ilumina el Laboratorio de un acantilado, mientras un científico loco Conjuga la tabla periódica con la Fé ciega del que persiste devoto en una fórmula a medio patentar. Imagen: d.yee
Falling down, by Johansson & Mr. Waits.



