22 de diciembre de 2013

La Grande Bellezza

Mi portal resiste ante una marea de basura prenavideña: desechos domésticos, bolsas negras, grises o lavanda; cajas de Southern Confort, vasos rotos después del brindis. La gente toma cocktáils premium en la terraza del pub vecino, a medio metro, con palomitas y cacahuetes. La huelga de limpieza es precisa, viver não é preciso. Somos ratas, ratas ébrias. O desacougo, pienso en Natalia. Batallo desde mis adentros con un chupito de Chanel 19.  Escucho y transcribo La Valse de Ravel. Disfruto a pleno pulmón con Toni Servillo y el gesto calmo de su frente. Todo continúa. En esas bolsas van los hijos que no hemos tenido, mis entrañas, las nanas del vertedero; las voces de la historia acallando a gritos a galope tendido: Malditos hijos de puta.




El primer fotograma se lo debo a Simon Tanner
los dos últimos son manufactura.

3 comentarios:

sara jess dijo...

resiste. yo leo.

condado dijo...

No Mires Atrás... Ni se vaya, claro, que al fin y al cabo: Qué locura ese deseo de estar lejos...
(siento lo de las palomitas y cacahuetes)

Ra dijo...

Queridísimos.