23 de agosto de 2013

[Paréntesis (XCV)... El Gran Conget ]

"(...) O dar un salto de más de cuarenta años y estamos en el cine Avenida de Sevilla, la cámara se convierte en el espejo de Juliette Binoche para que ella busque el lipstick en el bolso, se pruebe unos pendientes, se vuelva hacia la ventana que está detrás por la que le llega el jolgorio de una boda, sonría ante el espejo/cámara, se pinte de rojo los labios y una mano se apriete con la mía y me conmuevo por lo que me cuenta Kiarostami y por la mujer que me acompaña y por la belleza de todas las mujeres que se han mirado en el espejo antes de una cita y por el tiempo que fluye y por el cine que nos crea el dulce espejismo de que no nos importa el fluir del tiempo."

José María Conget
La mujer que vigila los Vermeer
Pre-Textos

1 comentario:

Doinel dijo...

Y todo lo que habrán escuchado esos espejos...
Qué foto más refrescante, Mademoiselle
Bisou