16 de marzo de 2012

[Paréntesis (XC)... Eso, coger a Krahe e irse]





"(...) Pero pronto me habrían asaltado terribles dudas sobre si aquel era el lugar correcto, el definitivo; habría visto en sueños las catedrales de otras ciudades y habría buscado despierta sus sonoros nombres en carteles y mapas de carreteras. El viaje no nos exige decisiones y no somete nuestra conciencia a ninguna elección que nos haga sentir culpables, arrepentidos, humillados u obstinados, hasta que perdemos toda confianza en la justicia y llegamos a pensar que es nuestro sino vivir en un laberinto, una amarga prueba. Emprender la marcha es la liberación, ¡oh, única libertad que nos queda!, y solo requiere un inquebrantable valor, renovado cada día..."


Annemarie Schwarzenbach
Todos los caminos están abiertos. Minúscula

1 comentario:

Microalgo dijo...

Irse con Krahe, claro.