11 de enero de 2012

VOSE


Aspetto che il mio cuore faccia 'boom' (*)

El silencio es una licencia del otro, se traduce hasta el absurdo.
Es carne de cañón con sordina. 
Vuelvo a la defensa a ultranza de su espacio,
reivindico el hueco del silencio, y ahora su grafía;
su no-lugar, su stock de palabras, su lost in translation,
el silencio es una suerte de buzón de voz con una clave de acceso.
El silencio es de quien queremos.
Por eso.




Le debo la imagen a Tomás, y los hermanos Coen.

5 comentarios:

HombreRevenido dijo...

El silencio está al principio y también al final.

Pero si nos fijamos también está en medio. ¿Puede ser eso posible?.

Ra dijo...

También, señor mío.

condado dijo...

...

Carol Bret dijo...

shhh...

Ra dijo...

...