29 de agosto de 2011

[Paréntesis (LXXXVI)... (...) ]

"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido. Un escritor es algo que descansa, con frecuencia, escucha mucho. No habla mucho porque es imposible  hablar a alguien de un libro que se ha escrito y sobre todo de un libro que se está escribiendo. Es imposible. Es lo contrario del cine, lo contrario del teatro y otros espectáculos. Es lo contrario de todas las lecturas. Es lo más difícil. Es lo peor. Porque un libro es lo desconocido, es la noche, es cerrado, es eso. El libro avanza, crece, avanza en las direcciones que creíamos haber explorado, avanza hacia su propio destino y el de su autor, anonadado por su publicación: su separación, la separación del libro soñado, como el último hijo, siempre el más amado.
Un libro abierto también es la noche.
Estas palabras que acabo de pronunciar me hacen llorar, no sé por qué.
Escribir a pesar de todo pese a la desesperación. No: con la desesperación. Qué desesperación, no sé su nombre. Escribir junto a lo que precede  al escrito es siempre estropearlo. Y sin embargo hay que aceptarlo: estropear el fallo es volver sobre otro libro, un posible otro de ese mismo libro."

Escribir
Marguerite Duras

24 de agosto de 2011

[Paréntesis (LXXXV)... "Peor para el sentido; ¡el ritmo ante todo!"]


"(...) En el siglo pasado, por el contrario, el público,  juez exigente y refinado, ponía en lo más alto ese sentido artístico que está desapareciendo. Se apasionaba por una frase, por un verso, por un epíteto ingenioso o atrevido. Veinte líneas, una página, un retrato, un episodio, le bastaban para juzgar y clasificar a un escritor. Buscaba lo que hay debajo, lo que hay dentro de las palabras, penetraba en las razones secretas del autor, leía lentamente, sin saltarse nada, buscando, después de haber comprendido la frase, si no quedaba algo más que comprender. Porque entonces las mentes, preparadas concienzudamente para recibir sensaciones literarias, sufrían la influencia secreta de ese misterioso poder que infunde alma en las obras.
Cuando un hombre, por muy dotado que esté, sólo se preocupa por lo que está contando, cuando no se da cuenta de que el verdadero poder literario no está en un hecho, sino más bien en la manera de prepararlo, de presentarlo y de expresarlo, es que no tiene sentido del arte.
La profunda y deliciosa alegría que invade vuestro corazón ante determinadas páginas, ante determinadas frases, no proviene únicamente de lo que dicen; proviene de una compenetración absoluta entre la expresión y la idea, de una sensación de armonía, de belleza secreta que escapa generalmente al juicio de las masas."


Todo lo que quería decir sobre Gustave Flaubert
Guy de Maupassant
Periférica

23 de agosto de 2011

Indigesta

I'll call you tomorrow if there's phones where I am
Baby, caught between heaven and hell. 
Bob Dylan


Tu número apuntado en una receta de omeprazol sin circo, 
mi estómago jugando a hacer pompas de aire -en un alarde de galletas chinas- 
con asuntos post-it en stock;
algo que ruge fuerte, huracanado, desde las entrañas,
la lentitud de este agosto anfibio en la arquitectura efímera de los palos del sombrajo; quién sabe domar al ánimo cuando nos silba rancheras.
Instalarse, aquí y allá, en algún lugar llamado Tránsito. 
Para qué andarse con rodeos.

19 de agosto de 2011

10 de agosto de 2011

Terral


"Necesito unas vacaciones. Sí. Demasiadas palabras y viejas frases
en la sangre: leo demasiados libros a la vez". 
-Lois Pereiro-

Me aburro desde que no te tomo la palabra, desde el fondo de la nevera en modo vacaciones, desde el look trendy de la mediocridad. Decía Robert Walser que una habitación caliente ya es mucho invierno y estoy llegando, espero, se espera que la lluvia pase. Se espera que los vientos lleguen. Se espera dice la voz de Pizarnik a medio metro de la ventana. Hay una frase de tu boca que suena como un caño cuando escribo. Recojo todas mis letritas y el guante de agosto, la atención me dura cinco líneas, anoto en los lomos retahílas, las páginas huelen a jabón. Siento en las aspas del ventilador un ritmo septembrino, ya de redacción colegial: Mi verano, dos puntos; arrastro el bolígrafo como en la resaca de una ola. Y así.


8 de agosto de 2011

[Paréntesis (LXXXIV)... microcuentos]

"Siempre he querido escribir una gran novela. La historia de un hombre que se despierta y va al espejo y ve su rostro insípido, simple, animal. La historia de la historia de un hombre en un espejo tan profundo como la gloria de una ballena muerta.
Entonces me levanto, decidido a escribir, voy al baño y ¡ah! un espejo."
 
Oficio narrativo
Alberto Barrera
 (Vía Patricia Esteban Erlés)

3 de agosto de 2011

A casco desnudo

... i per l’amor, la cala.*
Soltar amarras con el ánimo parturiento y el Atlántico en un puño, 
para quitar palidez al corazón -corazón de velero-, 
para escribir ciento y pico formas de batirse en duelo; tocados y hundidos. 
Desandar canciones y tararear Meu coração vagabundo 
quer guardar o mundo em mim 
al sonido del pasar de las páginas, de la batida de las olas 
en la cartografía de los cuerpos, minifundios de piel chocolate;
una hora menos y una orilla más, la marea en tráfico tramp, todo lo incontable, 
perder la cuenta, treintañera. 
Besarle la mano a la memoria, aquí y ahora.
Reconocerme vagando por fotografías donde no estás tú, porque es a ti adonde voy.



Foto: Tavira, Julio'11