29 de agosto de 2011

[Paréntesis (LXXXVI)... (...) ]

"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido. Un escritor es algo que descansa, con frecuencia, escucha mucho. No habla mucho porque es imposible  hablar a alguien de un libro que se ha escrito y sobre todo de un libro que se está escribiendo. Es imposible. Es lo contrario del cine, lo contrario del teatro y otros espectáculos. Es lo contrario de todas las lecturas. Es lo más difícil. Es lo peor. Porque un libro es lo desconocido, es la noche, es cerrado, es eso. El libro avanza, crece, avanza en las direcciones que creíamos haber explorado, avanza hacia su propio destino y el de su autor, anonadado por su publicación: su separación, la separación del libro soñado, como el último hijo, siempre el más amado.
Un libro abierto también es la noche.
Estas palabras que acabo de pronunciar me hacen llorar, no sé por qué.
Escribir a pesar de todo pese a la desesperación. No: con la desesperación. Qué desesperación, no sé su nombre. Escribir junto a lo que precede  al escrito es siempre estropearlo. Y sin embargo hay que aceptarlo: estropear el fallo es volver sobre otro libro, un posible otro de ese mismo libro."

Escribir
Marguerite Duras

4 comentarios:

Kaplan dijo...

Un escritor é, ante todo, quen escribe. O demais é ornamento.

Microalgo dijo...

Hum. Tal vez habría que diferenciar al escritor del escriba, Maese kaplan.

Leyendo el texto de Duras se me vienen diversos temas de conversación a la cabeza, Dama Ra. Acerca de la pasión por una cosa y de la falta de ella.

Y buéh, no me haga caso, que aún es Agosot y estoy medio lelo.

Anónimo dijo...

Lo copio.

Anónimo dijo...

Eres tú.