27 de julio de 2011

[Paréntesis (LXXXIII)... Un paréntesis frenético]

"Manos ambulantes que descorren cortinas, nubes que caben dentro de una cucharada de insomnio, cielos de Delft que se admiran desde el trampantojo de sonrisa sobre bostezo, el ojo del mirón que se funde con la mirilla en íntimas iridiscencias, "el universo es una cintura pequeñita que nos rodea", me planto en este sentimiento impar, no me descubran más cartas, enrocado bajo las sábanas del alma-naque este mísero peón contempla las eternidades con esa ternura tan húmeda de las fotografías en sepia de veranos a punto de ser olvidados... desde una existencia arrugada hasta una alma recién lavada tan sólo hay una caricia de distancia."

 
Franético, Alma recién lavada.

O cómo echar de menos.

7 comentarios:

franetico dijo...

Dios Mío, que vértigo

Ra dijo...

Escribe, maldito ;)

Antonio dijo...

feliz año

Vicente P. dijo...

Que gran poesía! Realmente buena.

Torreira dijo...

Melancolía ;-)

Microalgo dijo...

Y viceversa, si uno vuelve endirección al estado de existencia arrugada.

Bolboreteira dijo...

Como me ha gustado.Precioso!!!!!!
besiños!