19 de junio de 2011

Décalage


Existe una retórica fantasma 
donde hablar de correr 
no es más que otra forma de estatismo.

6 comentarios:

Kaplan dijo...

Nun mundo cada vez máis virtual... que esperaba?

condado dijo...

Tiene razón, los viajes mejor no prepararlos demasiado que si no, no se sale...

Bolboreteira dijo...

Hay veces en que es mejor hablar menos y actuar más.
besotes!

Raposo dijo...

Yo ya me creo casi todo, señorita!

Microalgo dijo...

Dos citas, si me permiten. Una, para Maese Raposo:

Yo me creo cualquier cosa, mi cabo. A mí la vida me ha vuelto el hombre más crédulo del mundo (Mario Vargas Llosa: Lituma en los Andes).

Y otra para Usted, Dama Ra:

―Hay dos especies de sabiduría: una insta a la acción, la otra la frena. ¿No crees, insigne Trurl, que la segunda es más honda? Porque sólo el pensamiento de alcance infinito puede prever las remotas consecuencias de una acción emprendida, unas consecuencias que pueden convertir en problemática la acción que las había suscitado. Ergo, la perfección puede consistir en la renuncia a la acción. Y la diferencia entre la sabiduría y la razón estriba en la capacidad de aquélla para descubrir tal diferencia.

―La no-acción es segura, y es lo único bueno que se puede decir de ella. La acción es insegura, y en esto estriba su belleza


(Stanislaw Lem: Ciberíada).

Soltando Letras dijo...

No importa a donde vayas, siempre es muy lejos para mí.