18 de mayo de 2011

[Paréntesis (LXXXI)... Mermelada en el cielo de la boca ]

"Los niños, siempre los niños. Qué tolvanera de niños en la noche del cine. Siguen los misioneros los consejos que les ha dejado Cossío y por encima de cualquier cosa pretenden que la gente pase un buen rato. Acaso aprendáis pocas cosas de nosotros, pero quisiéramos ante todo y sobre todo divertiros noblemente, así hablaba Cossío a los aldeanos. El maestro hace para que el niño haga, es el lema de las Misiones Pedagógicas. Esos niños han sido filmados en la actuación de las Misiones, y ahora la película está copiada en esta cinta de vídeo. Buscan los niños detrás de la sábana improvisada que hay en la pared de la iglesia, para ver si ahí debajo se esconde el Gato Félix, que bebe cerveza en un edificio que baila. Su gata le espera sentada en el suelo con el rodillo de amasar en ristre. Como el corto es mudo, el tic tac del reloj de los dibujos lo hace el proyeccionista chasqueando la lengua, y a la vez, Gonzalo Menéndez-Pidal le explica en voz alta la película a la gente, y va comparando los fotogramas al mundo. Los negros que tocan la trompeta en los dibujos le sirven para contar qué es Nueva York, cómo se vive en América, cómo se va al cine en las grandes ciudades, y luego, les habla de Adiós a las armas, con Gary Cooper, les explica que la película está basada en una novela de Ernest Hemingway, y así pronuncia unas pocas frases sobre cómo el cine se alimenta de literatura igual que los seres vivos se alimentan de otros seres vivos, pero también señala que el cine vive porque respira imágenes del mismo modo que nosotros vivimos porque respiramos aire. [...] Un camino de polvo blanco sale por el foco y se deshace entre las piedras de la pared de enfrente. Es el camino del cine.
¡Señor, a mí no me gusta el cine!, ha protestado un chiquillo.
¿Cómo es eso?
Porque me creo lo que pasa y luego me da rabia cuando se acaba. [...]"


Javier Pérez Andújar
Todo lo que se llevó el diablo

5 comentarios:

DaviD dijo...

Maravillosa novela y admirable esfuerzo y dedicación de los profesores de la república.A mí me gustó este trocito:

"Venga ya,Marcelino,no me digas que te has vuelto a tragar Mary Poppins con tu hija.
Si es que a la niña le encanta.Y si la ponen,la vemos.
¿Qué otra cosa voy a hacer?
Pues a mí esa película me deprime,chico.
¿Cómo que te deprime?
Porque todo es mentira.Hay que ser muy hijo de puta para hacer creer a la gente que existe tanta felicidad."
Besillos por duplicado con acuse de recibo :)

Ra dijo...

Sí, sí, sí... a mí me ha encantado también, DaviD :)

condado dijo...

Pues yo como el chiquillo me creo lo que pasa... Y me gusta por eso.

Anónimo dijo...

escriba

condado dijo...

Ves? al final pasó lo que profetizaban... Una peste