27 de abril de 2011

[Paréntesis LXXIX... Ética privada]

"(...) Quedamos, pues, en que estamos mal; pero gracias a Dios y, después de él, a Cánovas, Sagasta y Silvela, no tan mal como a este propio señor Silvela le parece -ahora- harto, vencido y maltrecho en la descomunal batalla y empeño generoso que por tantos años ha reñido, consumiendo su indomable energía en cultivar el ideal, despertar las fuerzas sociales más nobles, purificar la vida del Estado, empujar la educación del pueblo, abaratar el pan, difundir la cultura, satisfacer y pacificar las colonias -que fueron...- y, por coronamiento y flor de toda esta obra, sanear la ética pública -y la privada, ¿no?-, previéndolo todo (a posteriori).
Por esto -siempre vuelvo a mi tema-, no hay que exagerar. ¿Estamos algo rezagados? Pues todo se reduce a andar un poco más deprisa: como el Japón, como Nueva Zelanda, como Cuba (¡Cuba!)".


Francisco Giner de los Ríos
Mi pesimismo, (publicado en Alma Española, año II, número 14, Madrid, 7 de febrero de 1904)
en Por una senda clara (antología), Centro Andaluz de las Letras y Junta de Andalucía.

1 comentario:

Kaplan dijo...

107 anos despois varía a música pero a letra parece a mesma (non sendo, iso si, os países citados ao final: Fukushima, o Hobbit a rodarse, e os Castro a desandaren o andado).