17 de enero de 2011

Irnos al infierno

Hay un fundamento perpetuo y una muchedumbre cabreada de fieles;
 Hay deudas que no prescriben y, ay, absoluciones cada tres hostias;
un credo huérfano de tiempo, una eucaristía, un bautismo
un pedir de rodillas, un peñón de bocados por ocupar
resurrección y no más cera que la que arde;
un rosario de condenas y otra mejilla que poner;
un limbo donde montar un after y un pecado capital;  
prisa, santa paciencia y anales de la historia,
(pre)meditación, conformidad y alevosía, 
bienaventurados los mansos ;
el averno como ciudad de vacaciones.
No lo digo yo:
El purgatorio es un fuego interior.
Amén.
Religiosamente nuestros.



8 comentarios:

condado dijo...

Se lo ha mandado al Papa?... Sería lo suyo. ; )*

Miguel Ángel Maya dijo...

;-)
...Me encanta la foto (pero ¿qué fama me estoy creando? jajaja)...

luna lunera dijo...

Porque no sé si sería hacerte un favor o una putada pero te pondría un altar(Sabina a parte).

Un beso con pre(meditación).

Anónimo dijo...

Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

A. Doinel dijo...

O sea, que el purgatorio es un ardor de estómago. Vaya por dios.
Bisou

M dijo...

ay ay ay ay ay

Kaplan dijo...

Non parecen os da foto pensar que labran a súa condenación, antes parecen pensar aquí paz e despois gloria.

Mnemea dijo...

Desde luego, si lo de la foto es el purgatorio, dado el fuego interior que rebosa, me apunten ¡pero ya!