24 de enero de 2011

El día que quise aprender a pintar

El estudio de mi padrino se tornaba en habitación de invitados cuando me quedaba a dormir. Era grande, con una escalera dentro que subía hasta el segundo piso, llena de canastas. Gran parte de las noches las pasaba sosteniendo la mirada a los ojos que me observaban desde los lienzos: señoras de luto y manos arrugadas, perfiles sacados del imaginario de La Alpujarra, bellas mujeres desnudas, gitanos de semblante andariego, niños de pecho... la retirada siempre era mía. La cama era amplia y rodaba. En una jaula oxidada colgando del techo había una cabeza de muñeca. Recuerdo miles de pinceles secos boca abajo en botes de pepinillos. Paletas con cartas de colores como ausentes en stand by, olor a leña y aguarrás. El caballete debajo de la claraboya, estanterías y tomos de Taschen. Me sentía dentro de un bodegón a tope de manzanas. Con tres años él me convirtió en un instante y me hizo parte de un mural flamenco que ocupaba toda una pared en un insigne pub local y ochentero. Hace unos años se fue y dejó su nombre a un certamen de pintura joven al aire libre. A mis años yo no sabía que hubiera paradas para coger la máquina del tiempo; y hoy me han regalado un billete. Mi yo minúsculo ha llegado a mí -o yo a él- a través de la historia particular y de un gran testigo amigo... condensador de flujo, que ni Marty McFly. 
Qué cuadro.

6 comentarios:

condado dijo...

Pues ya ve que la mirada perdura (será por las manzanas)...

Anónimo dijo...

Bonita

Eli G. dijo...

Qué entrada más bonita. Y qué suerte que se conserve así de bien como se intuye por la foto. Preciós

Fiebre dijo...

Envidia cochina me da.

Em mi familia (tres generaciones) es proverbial nuestra incapacidad para cualquier cosa que consista en sostener un color o un pincel...

Menos mal que alguno como mi hermano, recien llegado a mi vida, es tan inútil pintando como retorcío pensando (joer...¡cómo pintaría murales contigo! él de espectador con vuestras mentes parecidas y quizás los relatara...)

Si no fuera por lo que es...tan "absolutamente previsble la joía". No me cae mal, pero...es un fallo ´tésnico´.

Parece una entrada Celestinesca, pero en absoluto...me he puesto a escribir y simplemente he vomitao lo que salía...

Lo que quería decir es que he descubierto casi un alma gemela de mi amor... que tiene 33 junios.
Y él anda alimentándose de comida de lata.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Me muero por conocer la historia particular: la odisea del cuadro...
...¿Me la contará usted algún día?...
...Besos y carantoñas a mansalva...

A. Doinel dijo...

Lo de la jaula oxidada con una cabeza de muñeca dentro me ha llegado al alma más "Waits" de mi corazón, Mademoiselle, y se lo voy a robar, avec t´aquiescement.