30 de diciembre de 2010

Moralejas (o no)

En la cafetería olía a gofres y café y éramos, a esa hora de la tarde, cuatro gatos casualmente sentados de cara al ventanal que daba a la calle. Sonaba de fondo el televisor, pero reinaba un silencio de minutero. La verdadera distracción era la lluvia hasta que aquel indigente apareció por la banda izquierda, arrancándose con gestos teatrales el reloj de la muñeca. 

No hay fe de que consiguiera separar las piezas: la correa de la hebilla, las manillas de la esfera. Puede que fuese digital y lograra como mucho despeñar los números. Ante la ausencia de resultados, tiró las piezas y las pisoteó con rabia hasta dejarlas cadáver. Allí dentro, nos miramos los unos a los otros como queriendo encontrar la complicidad de la lucidez (o la lucidez de la complicidad), de la que solo el  tibio señor del bigote supo hacer gala:

- Está matando el tiempo.




Es todo lo que quería contarles antes de cerrar el tenderete por este año. 
Me voy pal'Sur.
Feliz Entrada.


Foto: Por esos mundos de Dios
Galicia'10

28 de diciembre de 2010

La postal de Navidad


Decía ayer una señora en el bus urbano que el fin del mundo estaba cerca.
Y yo hoy hasta me lo creo.

Tener y no tener

Y así, de repente, me asaltó una duda.
A cara descubierta.
Se alquilan interrogantes en calles de piedra.



Foto: Santiago DC. 2010

23 de diciembre de 2010

Hacer(nos) pupa


Conviene saberse de corrido que casi siempre, si no siempre, 
ceñirse al guión es un arma de autoflagelación masiva.



19 de diciembre de 2010

Por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria

La tuerca viuda es la guinda del hágalo usted mismo. 
En el catastro esta nunca quiso ser la historia que se repite. 
Diseñamos la huida con margen de maniobra: first class en aviones o barquitos de papel. 
La dinamo, la fuga en tamaño natural.
Puestos a tragar palabras, que sean nuestras, corazón. 
Todo lo demás son las cuentas del Gran Capitán*.
Somos la poesía contra palacio.




* "Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados... por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados... por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados... por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados... y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados..." (Gonzálo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán).

16 de diciembre de 2010

De caminos inescrutables

En fin, alguien llegó aquí buscando embellecedores y pilares de obra.
Intento verle la poesía.
Pa'lo que hemos quedao.



12 de diciembre de 2010

Semántica cuántica


La distancia entre dos puntos es trayectoria.
Contrariedad de ciencias o de letras.
La cartografía siempre está en medio.