30 de diciembre de 2010

Moralejas (o no)

En la cafetería olía a gofres y café y éramos, a esa hora de la tarde, cuatro gatos casualmente sentados de cara al ventanal que daba a la calle. Sonaba de fondo el televisor, pero reinaba un silencio de minutero. La verdadera distracción era la lluvia hasta que aquel indigente apareció por la banda izquierda, arrancándose con gestos teatrales el reloj de la muñeca. 

No hay fe de que consiguiera separar las piezas: la correa de la hebilla, las manillas de la esfera. Puede que fuese digital y lograra como mucho despeñar los números. Ante la ausencia de resultados, tiró las piezas y las pisoteó con rabia hasta dejarlas cadáver. Allí dentro, nos miramos los unos a los otros como queriendo encontrar la complicidad de la lucidez (o la lucidez de la complicidad), de la que solo el  tibio señor del bigote supo hacer gala:

- Está matando el tiempo.




Es todo lo que quería contarles antes de cerrar el tenderete por este año. 
Me voy pal'Sur.
Feliz Entrada.


Foto: Por esos mundos de Dios
Galicia'10

9 comentarios:

Raposo dijo...

Pues feliz año tenga usted, mademoiselle!!

Kaplan dijo...

Iso, feliz entrada

luna lunera dijo...

Qué buena estampa, cuatro gatos testigos de la muerte del tiempo.
Yo buscaré el mio para robarte el tuyo(si puede ser antes de que nos roben el año.
Un beso Ra.

Laura dijo...

muy bueno Ra! no te demores, el próximo año ya comienza! vienes a 'este' Sur?

Susan Urich Manrique dijo...

Me gusta. Disfruté la lectura.

A. Doinel dijo...

Decía un panadero de un pueblo cerca de Santiago: "O tempo fíxoo Deus, as horas facémolas nós".

Un beso y feliz entrada

Torreira dijo...

este é o formato raiña...

Ra dijo...

Señores y señoras, yo no tengo imaginación: esto es la realidad tal cual.
Life's entertainment :)

condado dijo...

Será la realidad pero la que tú buscas. Feliz año