17 de octubre de 2010

Licor


Después,
de  las verdades contadas con los dedos de una mano que agarra la mía,
de los refugios a donde huir,
de las prisas y extintores varios,
de la logia que fue tu cuerpo,
el podio y las dos o tres apuestas,
la pólvora fina
el último cartucho
 la cura en salud.

Después, ahora, cuerpo líquido.

Tengo en el alma un campo de minas.
Sólo me fío de los letreros.



10 comentarios:

Anónimo dijo...

A ver, a ver, a ver ojazos... explicame eso de Banco de semen Laboratorio de Capacitación Espermática!!

Ra dijo...

;D

Cualquier cosa es una historia muy larga de contar.
(Mua)

El Buscador de Miradas dijo...

¿Aseo de mujeres o Banco de semen? :)

Te mueves por sitios muy peligrosos, no deberías fiarte ni de los letreros.

Anónimo dijo...

Mss Azucarillo:

No me canso de releerte :)

condado dijo...

Ya nos lo había dicho: usted está aquí: mapa del sitio...

Raposo dijo...

Y hace usted bien!

Anónimo dijo...

cógeme el móvil....so mala! ;-)

Kaplan dijo...

Quen me dera a min ás veces saber onde estou e cal é a máis próxima vía de evacuación.
Do extintor prescindo. Polo de agora.

Torreira dijo...

Eo só me fio das túas letras, pedaso escritora!

Mararía dijo...

Fas ben, sempre que non sexan os das obras.