16 de julio de 2010

Against doctor's orders




Calentar motores y jugar al ralentí, aprender hebreo en línea y robarle a Judas un beso de los suyos, calibrar la importancia de las cosas con bocados y puntos Parker, definir lo habitable con el despropósito de no quedarse, criogenizar el latido para no derretirlo de amor, dilatar los significados y ponerle un piso al significante, hipotecarse en la filosofía arrendataria y dejar como herencia un código postal, medir el corazón cada dos días para que nos quepa en el pecho, olvidar porosamente y después olvidar. Temporada alta. Agitar antes de usar. Vía oral.



13 comentarios:

Antonio dijo...

Glub ;)
Ourbed

Anónimo dijo...

Se ve que estás preparando un viaje!!!!

Ra dijo...

Así me gusta, los anónimos cada vez más aventajados :)

Ra dijo...

Como dice nuestro Francisco Castiñeira: a maleta ten a boca aberta :)

condado dijo...

Bueno pues, cuidadito con el coche, no sea loca, y escriba, de cine ya veo que lo va a pasar...

Ra dijo...

¿Dónde le veo, Condado? ;D

Anónimo dijo...

A veces me gustaría ser tú

Ra dijo...

No, porelamordedios, no...

Antonio dijo...

Lllamo a la Mal@

Anónimo dijo...

Mss Azucarillo!!!!

Ra, lo tienes todo, ya te lo había dicho no? muáaaaaaa

Noemí Pastor dijo...

Los franceses dicen: tienes la maleta en los ojos.

Kaplan dijo...

Pues la mía, lo confieso, aún está abierta de par en par en el medio del estudio y de mi vida de retornado.

zeltia dijo...

me gustó eso del código postal y medir el corazón cada dos días (para que quepa)
de vacaciones todo es efímero, hasta los paisajes tienen los días contados, las vivencias duran lo que una película (a veces lo que un corto). todo retornable.