17 de junio de 2010

[Paréntesis (LXXIII)... Viajes]

"[...] A mí eso me pasó siempre con las palabras desde que era un pibe (...) pero eso no es nada, viejo, las letras me sacaban ya de las casillas, las siglas o las iniciales, las miraba y bóing, del otro lado, supersónicamente, cosas y cosas y cosas mientras mi tía me pellizcaba y puta si me acuerdo cómo decía: Este chico debe ser idiota, a la mitad de una palabra se queda como un opa mirando pa'el lao de los tomates. Mis iniciales, fíjate, un día las escribo en el cuaderno de aritmética porque la maestra quería orden y progreso en los deberes, y cuando veo J. C. paf, el satori, veo Jesús Cristo y encima (o detrás, por respeto) Jean Cocteau. Parece nada, pero son cosas que marcan, para peor cuarenta años más tarde estoy en San Francisco charlando con una amiga entre dos viajes de esos que la moral repudia como un repeluzno y me pregunta si además de las dos iniciales no tengo otro nombre de pila y yo le digo que sí, que me da vergüenza porque es horrible pero que además de Julio me llamo Florencio, y entonces ella suelta una de esas carcajadas que acaban con todos los objetos de la mesita de luz, y me dice:
- Jesus Fucking Christ! 
Se comprende que después de eso, Lucas aluda a la Cábala con un pavoroso respeto."

Julio Cortázar
Papeles inesperados

2 comentarios:

HombreRevenido dijo...

Jeje... gran fragmento de un gran escritor.

condado dijo...

A la primera no se le subía el techo pero era igualita, después, con los niños, tuve otra, blanca y amarilla, ahora me dan miedo, son de otro lugar, otra época que ya no es la mía, casi prefiero el dos plazas, la moto solitaria y el hotel recogido, con un espacio hecho para sentarme junto este ordenador y sentirme arropado... Ha sido Ella que me ha puesto esa música y voy camino de Venecia al escucharla, en la furgo...