25 de abril de 2010

Fiel al tránsito aquí estoy*

Cada vez que se escribe un poema tienes que hacerte un corazón distinto.  
Leyendo a este señor comulgo con el domingo en cada espacio y despacio porque viene todo así, concentradito, pura pólvora de principio activo, y leo y me interrogo de sopetón, sí, que la vida viene más diluida... cómo se entorna una ventana, de qué pie cojea el recuerdo, cómo cuando dices: nunca, cuando dices: bueno, estás contanto tu propia biografía sin saberlo; reparo en que la lluvia con las primeras gotas se deletrea, en que los amantes no deben parecerse demasiado -ya no podremos querernos, los dos queremos lo mismo-; o íntimamente reprendo y me hago eco: cómo es posible que la predestinación llegue tarde. A tí quisiera yo ponerte nombre. Y dice Rosales, Estación terminal: ha llegado el momento en que no sabes lo que quieres, o algo más grave aún: no quieres lo que sabes. Y digo yo.



Todo el gris es de Luis Rosales*, en la antología seleccionada por el Centro Andaluz de las Letras y editado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con motivo del Día del Libro.
El azul lo pongo yo. Osea, nada.

4 comentarios:

EvitaBlu dijo...

A eso se le llama empezar desde cero.

Que buen tándem señorita.

luna lunera dijo...

Yo también tengo el "Ayer Vendrá" entre las manos; pero hacer lo que tú haces, guiar las palabras, es todo un arte.


P.D: Sigo echando de menos esa Feria del Libro granadina. Pero aún así este año he vuelto a caer.

Un beso.

El futuro bloguero dijo...

Bravo, porque completar a Rosales ya es tremendo, y hacelo así, con naturalidad y la deliciosa Cat Power de fondo, aún me llega más.

En fin querida, adelante con la primavera.

Anónimo dijo...

Qué maravilla







M.