10 de enero de 2010

[Paréntesis (LXVI)... Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder]


"Tengo un corazón rojo de goma en la mano todo el día. Me lo dio mi doctora por lo de la rehabilitación de mi dedo. Tengo que apretarlo para luego soltarlo y que recupere su posición. Es sencilla la rehabilitación, pienso.
El caso es que me encanta llevarlo en la mano a todos los sitios. Quizás es lo más emocionante que me ha pasado últimamente. Ya sé que se pueden hacer muchas metáforas al respecto pero me da tanta pereza que solo diré una cosa. Cuando se me cae al suelo no se rompe. Tampoco es que rebote y regrese a mi mano. Sencillamente se cae pero no se rompe.
(...)".


en "Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder"
editado por Alberto Olmos.

La imagen (genial)  Karate Stance (1977) de Mark Cohen visto en  Hikikomori.

4 comentarios:

Sun Iou Miou dijo...

Se estruja el corazón y no se rompe? Se cae al suelo y no se quiebra? A mí se me revienta continuamente por mucho menos, como cola de lagarto.

Blumm dijo...

El libro es curioso, un curioso experimento.

supercrisis dijo...

Gracias.

Ra dijo...

No hay de qué :)