6 de enero de 2010

El problema económico del masoquismo


Por pedir que no quede y yo decidí esta noche pedir en lenguaje lego, en modo off, es decir, echarme a dormir y pedir (desear) en sueños, atendiéndome exclusivamente de forma automática, léase, al margen de mí, inmersa en esa ristra de procesos mentales que no dependen de una prioridad, por no necesitarlo. Carta hacia Oriente en forma de pulsión, de camino saber qué echo de menos. Podía haberme permitido cualquier cosa, porque los sueños y el inconsciente son así, espléndidos hasta el absurdo. Despierto, y es día 6 de Enero de 2010, un año que me suena Maiakovski y no hay por dónde cogerme; todo lo que recuerdo es a mí misma dirigiéndome junto a Orson Welles en un remake de Cómo casarse con un millonario, y a Bryan Ferry vestido de torero. Lo de la peli es por las maravillosas gafas de la señorita Monroe, estoy segura. Lo segundo no tiene perdón de Freud.

5 comentarios:

Chousa da Alcandra dijo...

Soñar non costa nada. Ou si: despertar!

(Onde raio vin eu recentemente un post coa Monroe e outras dúas...?)

Ra dijo...

Eso me pasa por no pedirme un pijama :)

Novecento dijo...

Sin palabras, jaja

HombreRevenido dijo...

Suena a premonición.

Terrible profecía, por otra parte.

Fernando dijo...

¡Mira que no pedirte un pijamita!
Pero bueno, te puedo dejar una de mis corbatas ;)
Con eso y unas gotitas de Chanel...