29 de marzo de 2009

Long March


Todas los escaparates son tú al caer la lluvia. Las palabras desabrigadas de los amantes prudentes esperan su turno en la cuneta mientras los hooligans del amor queman su palabrería a la salida de un derby de segunda. Los perros almibaran a las perras, y las perras a los perros, y los perros a los guardias. Cada loro con su pirata, la cabeza al sombrero. Las horas que nos comemos caducan sin apremio en un Plan Renove; de ahorro energético, corazón, no hablaremos en ayunas. Los días gimen desde la acústica de las alcantarillas hasta el zócalo de nuestro desorden, voces rotas que muerden la mano que les da de comer. El deseo es una maquinación, el arco en la espalda. Tus ojos acarician el envés de mi itinerario, mi piel desenreda uno a uno tus pesares. En tu boca y en la mía se derrama el tiempo, transpirando en palabras mojadas, la fe vaga que ata en corto el recuerdo al cabecero de la cama. El hambre tiene las piernas tan largas como la memoria.
Foto: Boca de rie(s)go
MiddleOfNowhere, Marzo'09

28 de marzo de 2009

[Paréntesis (XLVIII)]... Interrupciones

La lengua del dolido jadea de amores indecibles, apenas entrevistos, como fuegos que le acechan la boca y ningún daño apaga y arden en lo que no será.

Juan Gelman
Interrupciones

Collage: Raúl Lázaro


Por el camino yo me entretengo

- ¿Qué diferencia existe entre los emigrantes de hace 300000 años y los de ahora?
- Que los de antes eran hombres y los de ahora son pájaros.
- ...
- ...

A lo mejor ustedes esperaban unas risas por parte del pupilo. Yo también.

Era en serio.

De haberla escrito hoy, Juanito Valderrama le estaría cantando en El Emigrante a un puñado de aves migratorias.
O eso, o el niño era un poeta.

26 de marzo de 2009

Tropezón con el tópico

Hoy era el día perfecto para entrar en la parafarmacia, encontrarte al otro lado del mostrador a una chica encantadora a la que no te importaría pedir la mano y que te pregunte cautelosa si te dejas aconsejar. Tú ya llevas en mente la crema que quieres pero sí, te dejas, y ella, encantadora, te dice lo que tu piel necesita (lo que tu piel necesita...vaya) "para nosotras, que somos de esa quinta de veintimuchos para treinta"; lo dice y lo dice de una manera tal que hasta te hace sentir bien. Aún así el tiempo frena de golpe en tu cara. Ay, joder. Esto es el barranco de caer en la cuenta de que el tiempo se detiene menos de lo que parece.
Pero sonríes, marcando tus primeras arrugas de expresión, de oreja a oreja. Y te vas andandito por donde has venido.

Collage: Raúl Lázaro

24 de marzo de 2009

22 de marzo de 2009

Tímidos S.A.

-Tímidos del mundo uníos
Sr. Chinarro-
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Cuando conocí a Novecento era tan tímido que escribía su nombre en minúscula. En aquel entonces aún no tenía un porque sí como respuesta, y mantenía una incesante lucha con su propio rubor, intentando que a los demás nos pasara cautelosamente desapercibido. Aunque ser tímido no precisa adhesión a corriente alguna (uno es tímido y no hay más que hablar), un tímido suele reconocer a otro y así, supe yo un día cómo veían el mundo aquellos ojos que a duras penas sostenían una mirada. Es más fácil hablar de su timidez que de la mía, claro. A pesar de todos aquellos síntomas más o menos perceptibles que los dos evitábamos -o en ello anduvimos- nuestro círculo siempre creyó todo lo contrario. Pero eso era sólo porque no queríamos perdernos nada. Un día, montar un club nos pareció buena idea, y nos embarcamos en el empeño, tímido por supuesto, de abrir las puertas de una especie de sociedad underground, donde la pura timidez fuese un show de exhibicionismo. Allí sabe ahora todo el mundo dónde encontrarse: donde cada artista del género se somete y brinda, cada vez, al vértigo privado de los aplausos.
Guardadnos el secreto.

21 de marzo de 2009

Marzo, 21

La Primavera me escupe, debe tener el día torcido. Le piden todos como a un prestamista: sol, más flores y menos gramíneas, y escotes a escote, y a Stravinski tocando de fondo. Tal vez espejismos. Y ella madruga en siena, amante confundida, La Primavera madruga. Y se sonríe para sus adentros.

Foto: Smile
MiddleOfNoWhere, Málaga,
Marzo'09

19 de marzo de 2009

Como no se me quita de las ganas, Silvio

Recuerdo que una vez cogí con mi madre un berrinche tal que decidí, sin contemplaciones, marcharme de casa. Tenía cinco o seis años y recorrí la habitación de los juguetes sin prisa, como si alguien, para la posteridad, se estuviese molestando en grabar a cámara lenta mi indignación. Miraba el techo, los puzzles, las piezas de construcción y demás, debiéndome quizá al estribillo de una canción del año de la polka: para "irte" tienes que ir ligero de equipaje, eso lo sabía todo el mundo. Tras mucha cábala, elegí el moisés de mi muñeca, quizá porque era lo más parecido a una maleta, cargué un par de cosas y continué en mi ensimismamiento pre-nostálgico un rato más, a pasos pesados como una existencia llevada a cuestas. Después mi madre me llamó para comer y ahí se quedó el episodio.
En ocasiones -y claro, hoy- me pido volver a uno de aquellos momentos de sosiego y despreocupación absoluta: faltar al cole porque te toca la vacuna, adormecerte en el sofá con el algodón en el brazo y ¡tamaña convalecencia!, las cosquillas, la playa en verano y que te monden fruta, dibujarte cuando seas mayor, llenar la bañera con espuma a mansalva de gel Nelia, que te acuesten recién duchado, quedarte leyendo rodeado de tus monstruos propios y que se haga tarde... Que lo que más te urja encajar sean las piezas de un puzzle.
Ilustración: Oliver Tallec

13 de marzo de 2009

Ciudadanía para la Educación, o viceversa

Álvaro, Jonathan y Jose Ángel tienen 6 años y además tienen, como norma general, pasarse por el forro del currículo la clase de inglés. Álvaro sólo quiere que den las cinco para irse a fútbol, y Jonathan y Jose Ángel dan bola a su aprendizaje sólo y exclusivamente cuando la monitora se sienta con ellos, codo con codito, en sus pupitres. Es una tarde cualquiera de marzo, y ellos se dibujan en el reverso de la ficha de tareas.
Álvaro les pica. Ellos entran al trapo y se toman la revancha con el lápiz. Se ríen. Se enfadan. Vuelven a reirse a carcajadas. Jose Ángel se parte el culete con la obra maestra de Jonathan, un paraguayo que cultiva cierto espíritu mormón llevando tres novias p'alante. Álvaro monta en cólera. Se levanta, busca a la profesora (que no puede atenderle intentando deletrear "pencilsharpener" al resto de la clase), grita, se le hincha la aorta, enrojece, mira al infinito, vuelve. Y explota:
- ¡Señooo! ¡Que me ha llamado marianorajoy!
La seño estalla de risa.

Álvaro 0 - Jose Ángel & Jonathan 1
Foto: Rajoy Mari Ano, by Jonathan
(gana ampliar)

10 de marzo de 2009

Credo

Conocer, poseer, dominar, admirar.

Martín (Hache).- Adolfo Aristain

Demente-mente calcado de la retentiva de Hombre Revenido. Con su venia.

8 de marzo de 2009

Tango/ Waltz /Balada

Días en que el esparcimiento de la vida se deja ver de su lado más reality show, y un hombrecillo, un indigente, un transeúnte -si así la conciencia lo prefiere-, recorre la avenida marítima (día lectivo, horario laboral de 9 a 15) en bata de casa y zapatillas de cuadros. El resto de él está tostado por la intemperie y la mugre. Nadie mira, a pesar de padecer en el rostro una mueca de absurdo, pero ya digo, nadie mira... buscamos incómodamente dejarlo atrás, con esa indiferencia fingida que parecemos usar como instrumento diplomático y que dispara, sin embargo, a quemarropa. Las primeras hipótesis del catedrático grueso de las voces interiores apuntan a la falta de cordura. Hay uno así en cada paseo, y cien eruditos de la intemerata por cada uno de ellos.
Y después, la voz en off... ¿Quién se ha salido del guión?... ¿y si la locura toma parte sin remedio, por qué desatenderla sin razón?... ¿vestirse para salir y sin paredes, cuando tu casa es el puto mundo, no pondría el disparate en las normas de etiqueta?.

¿Por qué hay locuras geniales y otras que son, sólo, pobres locuras?

5 de marzo de 2009

[Paréntesis (XLVII)]... Huéspedes

"Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mí la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad. (...) ¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera! Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan. (...) El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. (...) Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda".
Oliverio Girondo
"8", en Espantapájaros, 1932
Imagen: Chema Madoz