23 de agosto de 2009

I’m going to make him an offer he can’t refuse (1): La ventana indiscreta


Stella, la enfermera.- Nos hemos convertido en una raza de mirones. Lo que deberían hacer es salir de sus casas y mirar hacia dentro para variar, sí señor. ¿Qué le parece mi filosofía casera?

***

Stella, la enfermera.- ...ja!, matrimonios modernos...
Jeffries.- Hemos progresado emocionalmente...
Stella, la enfermera.- Tonterías... antes conocías a alguien, te gustaba y te casabas. Ahora se leen muchos libros, se emplean palabras de cuatro sílabas y se psicoanaliza a la otra persona hasta que no se distingue entre una relación amorosa y unas oposiciones al Ayuntamiento.
Rear window, 1954
Alfred Hitchcock

10 comentarios:

Anónimo dijo...

macanudo!

A.C. dijo...

Decía, y se borró, que al fin y al cabo ambas cosas son difíciles de distinguir; ya que en las dos acabas jodida o jodiendo

Un bico discreto desde mi ventana

condado dijo...

Siempre me gustó la palabra: catalejos, pero mi sobrino, el más pequeño,me ayudó con los prismáticos llamándoles: piesmágicos, y es que por no movernos...

Axier dijo...

Un lúcido planteamiento para la época, eh?

martin dijo...

esa enfermera era maligna, oiga.
Y la película, tan envolvente...

Ra dijo...

diooosss, PIESMÁGICOS... me chifla :D

Novecento dijo...

Si esto es una nueva serie de post de butaca yo proponfgo Ladrón de bicicletas, de De Sica.... me apetece saber con qué parte te quedas, beso

sara jess dijo...

tes que ver a de "Pero... ¿quién mató a Harry?". xa verás qué graza, e qué sutileza en contar cousas desas hai ao longo de toda a peli. pra min, das mellores deste gordo fabuloso.

Ex Traño dijo...

lo triste es lo vigente que estan las afirmaciones de stella....
o de su guionista....

lo alegre es la razón por la que son clasicos, puedes verla mil veces, que descubriras mil detalles...

besotes Ra

pd:sigo a novecento, esto de los clasicos puede dar mucho de si...

Señorita Puri dijo...

Voy a ver otra vez esa peli porque no recordaba unos diálogos tan buenos desde Billy Wilder. Besitos