13 de enero de 2008

Maquetas


El carácter tiene un código secreto que no permite, ni a uno mismo, percatarse de estar incubando desde la infancia, lo que el día de mañana nos hará responsables de una cosecha de fortunas dispares, fruto en su inmensa mayoría de aquellos tiernos rasgos a los que el abuelo aludía entre risas condecorándonos con el status de personita . El carácter nos da pistas, nos pone en antecedentes, como una maqueta inconclusa, de la obra de arte (o ingeniería) que seremos -o no-. Quiero pensar que las pistas más relevantes son las que nos pasan desapercibidas, reduciéndose casi siempre a un pálpito (involuntario, portador de pequeñas elecciones que sitúan a Alícia en la encrucijada), a una pirueta anímica ante la letra de una canción, el personaje de película de turno o nuestro tío preferido. Eso que Novecento y yo teorizamos para estrenar año y mes como el cromosoma canalla- si mi vecino cántabro me permíte el usufructo del término-. Pararse a pensar quienes quisimos ser nos llevó a mí, y a mi a veces alter ego, a un ejercicio introspectivo curioso cuanto menos, que funcionó como un elixir, con efectos secundarios primerizos. Todos sus amigos del barrio quisieron ser Mazinger Z . Las mías, Sabrina (sí, aquella), "Pretty Woman", Scarlett O`Hara. No sé si por secreto de confesión o profesional, me reservo la respuesta de Novecento. Debo. Pero entre ustedes y yo, les diré salvando distancias con la realidad y cualquiera de sus parecidos, que desde aquel "Frankly my dear, I don`t give a damn"*... yo siempre quise ser Rhett Butler. Sin lugar a dudas.




(*) Francamente querida, me importa un bledo.

4 de enero de 2008

Retrovisor


Rumbo al Sur
conduzco rumbo al Sur...
Ana Belén/Pablo Guerrero/Leo Minax

Arrastro las maletas hasta la Costa, de vuelta, con la duda liviana de si pesan más o menos. Traigo un calendario cortesía de la edición gallega de El País, retazos republicanos y fotos atípicamente turísticas para mis nietos, el recorte de un artículo de Millás entre las páginas impolutas de la agenda`08, un encargo de albariño por descorchar, la llave de la Caja de Pandora pendida de un llavero de peluche, un retiro navideño lamido a débito y una multa por exceso de velocidad en una zona transitada por ganado doméstico.
Cánon coqueto, y analógico, el de este año desvirgado que oferta un contador a cero por el módico precio de preñarlo de vida.
Señores/as...amén. Feliz Todo.
Foto: Ojo.
Ézaro, A Coruña.-Diciembre 2007