25 de noviembre de 2007

Medley


El viernes Elba se iba a dormir rezando para sus adentros. Esperaba el espectáculo toda la semana, y cada sábado se levantaba muy temprano, porque justo después de sus dibujos preferidos, las persianas se subían, se abrían de par en par las ventanas y comenzaba la función en el piso de enfrente. Nunca sabía a qué canción le tocaría el turno, pero las que ella no conocía las cantaba su papá, y aquello le gustaba a rabiar. En algunas, a Elba le daba la sensación de que se querían-con-locura con los ojos; en otras discutían, pero sus peleas no eran como las de casa: su adiós era una fiesta. Primero aparecía él, que con los primeros acordes agarraba el palo de la escoba y tras un impulso, se dejaba deslizar por el pasillo, prendiéndola a ella de la cintura con un gesto exagerado y majestuoso. Ella defendía su estrofa con indescifrable clase, moviendo las piernas con paso elegante y estudiado, entonando la canción con sus caderas y el movimiento sinuoso de sus hombros. Solía lucir pijamas generosos y él, parecía impasible ante el frío polar de la calle compartida. En cuestión de segundos lo inundaban todo.

A veces se convertían en
Chavela y Sabina, Liza y Pavarotti, Silvio y Aute. Esta vez, como Sinatra y Bono, se tenían, mano a mano, bajo la piel.

- I`ve tried so not to give in... I`ve said to myself this affair never will go so well...

Entre risas, giros y compases montaban un sábado coreografiado y distinto que hacía crecer en Elba las ganas de ser mayor, y estudiante, porque cuando su mamá les llamaba alterada “esos estudiantes”, ella sabía que no era más que una falsa alarma. El padre respondía a aquellas quejas con una carcajada desenfadada, y para entonces, recuperada la calma, Elba ya se sabía el estribillo
-….makes me stopbefore I begin…- que coreaba al ritmo de sus pequeñas zapatillas de Shrek, provocando en el padre la ternura infinita que hacía del playback (que en el fondo no era más que otra manera de cumplir el cuadrante de limpieza) un rito entrañable que duraba lo que aquella función única, haciéndoles saborear el lado mágico y trágico de la rutina-…cause I`ve got you…- hasta que la mamá nórdica montaba en cólera, cerrando con ímpetu las contraventanas y dejando a Elba - y a su papá- con el aplauso dichoso en la punta de los dedos. -…under my skin-.
Foto: Boqueron`s way of life
Granada, Noviembre 2007

19 de noviembre de 2007

Vanity Fair, [o el Paréntesis Arjé]


"El Erudito comenzó por la novela más moderna, Cómputo de fantasmas, con el cansancio previo del que se apresta a un aburrimiento ineludible. Le sorprendió, sin embargo, un estilo sinuoso e irónico que canalizaba las historias de unos personajes mediocres pero con sueños formidables: conforme sus vidas se envilecían en un marasmo de monotonía, sus sueños, que ocupaban más y más páginas de la novela, adquirían una espectacularidad, misterio y maravilla que desviaba el libro hacia el terreno de la literatura fantástica sin abandonar la ramplona realidad del núcleo argumental. (...)¿Valía la pena seguir leyendo? Debía reconocer que, prescindiendo del capítulo plagiado, la novela le entretenía, o sería más exacto afirmar que le fascinaba, así que, irritado pero curioso, volvió a abrir Cómputo de fantasmas y casi de inmediato se vió enfrascado de nuevo en la extraña combinación de delirios oníricos y el minucioso inventario de rutinas sin horizonte que reflejaba las existencias diurnas de los personajes."

J.M.Conget

Bar de Anarquistas, 2005

Un día pensé que un paréntesis así sería el colofón con foto incluida de este cuaderno de a bordo, pescadilla sin ya nada que contar mordiéndose la cola. No es este el motivo,pero hay quien lleva más de un año preguntándome por qué este título. Hoy he perdido una apuesta absurda, estaba en deuda con Novecento...y ha decidido cobrársela.

En la foto, con Carmela y Pequeña, a quienes tengo la suerte de tener a un lado y otro de la pared helada. (by Gorgeous, Granada `07)

16 de noviembre de 2007

El nudo borromeo

Intentaba mirarla como cualquiera de los que estaban en la sala. Hubiera dado lo mismo estar allí o en otro sitio, en una terraza al lado del mar, o en una página sin importancia dentro de la propia novela. La miraba buscando la huella dactilar en su pupila, como si fuese posible extraer de ella la secuencia cromosómica de la escritora, como queriendo descubrir la pista topológica de un nudo que le rondara la mente en ese preciso momento en el que la tenía delante. Era ella, pero la escena sería idéntica de haber sido en su lugar otra persona, y no Belén. De pronto todo se reducía a la magia exclamativa, íntima y silenciosa (¡cómo se le habrá ocurrido esto!, ¡perfecto!, ¡no hay mejor manera de describirlo! ¡ojalá se me hubiese ocurrido a mí! y etc, etc.) de compartir el instante con un contador, una contadora, capaz de hacer de sus letras un refugio, galardonado o anónimo. Juan Carlos Rodríguez hablaba de Borges, de Benjamin, de elegir el título y hacerlo bien, de Carmen Martín Gaite, de Lacan, del único libro que Carvalho salvó de la quema. Ella hablaba de literatura política, del tiempo, de la calma, de para qué escribir, de La Madre, del marxismo. Los ojos de Belén Gopegui miraban cohibidos, ávidos, absorbentes, a ratos casi queriendo escapar. Leyeron su papel y de vez en cuando se alzaban, probablemente buscando el indicio refractante de una pupila-espejo. Recreada en ellos comprobé una vez más, la imposibilidad de volver a Leer de la misma manera en que comencé un día a abrir los libros en un lugar muy, muy lejano. Yo buscaba en sus ojos la geometría.
Esta noche, yo me voy con otros Contadores anónimos que me prestan su pupila, a brindar por vosotros que contais, y por los cuentos.

11 de noviembre de 2007

Auto-vía


10 .08 PM. Decidió un cambio de rumbo en cuestión de minutos. Dejó las llaves sobre el taquillón antes de cerrar sin firmeza ni portazo. Bastaba de dietas inmediatas para curvas de la infelicidad. Bastaba de bastar. Él, que siempre había programado minuciosamente su vida con meses de antelación, se veía abocado sin levantar el pie del acelerador, a un impasse fraguado con el paso de los años que le llevaba, mientras sostenía el volante con una mano y aflojaba la corbata con la otra, a preguntarse por qué en los clubs de carretera el reclamo de neón era, a veces, un corazón intermitente.
Imagen: Xaxa

7 de noviembre de 2007

[Paréntesis (XXXIII)]...el escritor sale de su soledad a comunicar el secreto *


Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta, se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas.

Pero es una soledad que necesita ser defendida, que es lo mismo que necesitar de justificación. El escritor defiende su soledad, mostrando lo que en ella, y únicamente en ella, encuentra.
Por qué se escribe
María Zambrano
(*)

3 de noviembre de 2007

meme

Me convida el Sr. Zerovacas al meme de las 8 cosas. Siempre digo lo mismo, y no me queda otra que escudar mi falta de originalidad en coyunturas como ésta alegando que no me gustan los memes, pero es de desagradecidos ser simple y llanamente desagradecido, y tampoco cuesta nada hacer inventario cada X tiempo. Así que me dispongo a crear ambiente: viernes, NADIE EN CASA, urge hacer puente del puente, pocas ganas de quemar cualquier cosa que extrapole del brasero-Cuentamé, mucho frío fuera, y blogohemerotecas y meses (años ya!) y noche por delante. Sin más preámbulos, ahí van 8 (por una vez me da pena que no puedan ser más) aplausos, 8 irrepetibles, 8 buenos momentos de lectura…

…8 motivos (clickables) para cumplir con un meme.

Me dejo muchos en el tintero, claro está. Dicho lo dicho, confío en que alguno/s de los magníficos y sobre todo solidarios autores citados se haga/n eco de la propuesta y recojan el testigo. Conste ésto como invitación formal (A Doinel incluido, que sé de buena tinta que aún respira, y Franético of course, que aún me debe uno ;) ).

Mr. Zero, finalmente tengo que confesar que cumplimentar este meme ha resultado un gustazo.

Señore/as, tengan buen finde.