25 de julio de 2007

Paréntesis... (cerrando paréntesis)

"Con fecha de hoy retiro de tu vida mis tropas de ocupación. Me desentiendo de todos los invasores en cuerpo y alma. Nos veremos las caras en la tierra de nadie. Allì donde un ángel señala invitándonos a entrar. Se alquila paraíso en ruinas".
J.J. Arreola

Foto: La Quintana, Diciembre`05

23 de julio de 2007

Tópicos y trópicos


No hay que estar en el sur para que te hablen bien del norte. A veces sí hay que haber perdido el norte para que te hablen bien de la tierra y ésto te provoque un salto anímico, máxime si tienes un alma fifty-fifty y una veleta bidireccional por censo identitario. Pero si bien es cierto que la Química entiende de ciertas leyes, no es el caso de estatutos, ni de kafkianos recursos ante el Tribunal Constitucional, ni de límites acordados, ni etnocentrismos idiosincrásicos, ni hostias, ni patria ni bandera. Conste que hablo de aspectos transfronterizos que ni entran ni se regulan bajo marco legal alguno, simpatías irredimibles y recíprocas ajenas a cualquier cómputo. Un gallego fetén, emigrante enamorado del mundo, pone tierna (señores, tengo que reconocerlo) a esta servidora que escribe hoy desde tan lejos y tan cerca. Bajo del coche, abrumada por lo cristalino de un Atlántico que desafía con un par cuando buenamente quiere al hombre del tiempo. Suelto los bártulos domingueros en jueves y acabamos hablando de sus viejos tiempos, a falta, según él, de la llegada de los míos. Protesto. De la masificación turística, de los 40 grados a la sombra, de banderas azules a precio de saldo, de políticas de mucho espeto y poco fogón, de la mierda del Mediterráneo, de tópicos crueles de andaluces con gracejo bufonesco y vocación de lagarto al sol. Protesta. De la meteorología, de las dualidades enfrentadas, de terroristas verdes y pirómanos morales, del sentimiento térreo que se vende al mejor postor, de tópicos crueles de gallegos tristes y mentes de luto. No arreglamos nada, tampoco lo pretendemos, y en un intercambio de papeles, ya no se sabe quién protestaba por qué, ni si era al Norte o al Sur donde había que ir para hacer bien el amor. Este Gran Señor, disfruta con mi acento tanto como yo con el suyo, cuando me dice que en Andalucía hay mujeres Miura, y yo, que en ninguna Andalucía he oido un requiebro de tan alta graduación, no opino por alusiones, ni descreo, porque me basta que me baste su convencimiento. Y la tarde termina caJándonos con el indebido respeto en Fraga, con un vinito Moscatel, conscientes de que la pasión por aquello que no se nos parece, no es más que una cuestión de kilómetros, y de valencias.

13 de julio de 2007

Paréntesis ! (abriendo paréntesis)


Vuelvo en 10 min.
Señor@s, como diría un amigo mío, sean felices, y si no lo consiguen, participen de la de los demás. Les leo pronto.

8 de julio de 2007

Medusas


- ¡Señora! ¡señora!

Levanto la vista del libro ante los gritos de un metro y medio de niño que, tras lograr re-ubicarme en espacio y tiempo real en esta sofocante playa, parece dirigir sus ojitos y su faena hacia mí desde la roca vecina. “¡Mire! he cogido una medusa”. Asumo que voy a tener que aplazar mi lectura y que la señora, soy yo.
Se acerca, con su piel morena envidiable, y me dice que se llama Javi, que tiene seis años, que ha cazado una medusa bebé, una anémona y un camarón. Una vez dados los datos cruciales y pertinentes, que evidentemente responden a una escala jerárquica de relevancia y orden, Javi decide sentarse en “mi” roca y comenzar su interrogatorio preguntándome si me han mandado leer el libro en el cole. Le digo que no, que los libros más divertidos son los que eliges tú, intentando allanar y hacerle asequible mi irreprimible discurso en contra de que los niños vean la lectura como una obligación y no como un disfrute y blablabla, y etc, etc…que hará que de un momento a otro Javi prefiera retomar su tarea de pescar medusas. Pero mi nuevo coleguita de bolsillo no hace ademán de irse. Me pide que le lea lo que pone. Perpleja, y ante la imposibilidad de leerle lo que de verdad leo, decido jugármela con mi (in)capacidad improvisatoria, y versionar a Tim Burton y su Chico Ostra, con un “La melancólica muerte de Chica Medusaon the rocks.
Los gritos de los niños se siguen escuchando de fondo, entre medusa y medusa, mientras Javi me regala toda su atención como si sintiese de algún modo las garras de la sociedad ceñirse sobre nosesabequé. Termino mi versión para primeros lectores y observo como Javi devuelve al mar a su Chica Medusa. Con tono tierno y resignado, pero satisfecho, me dice que hoy no podremos bañarnos, y permanece viendo alejarse a la medusa, como si acabara de darse cuenta de que la vida no es más que lo que un desconocido atine a contarte en un peñón, mientras tú cazabas medusas como el que caza gamusinos.
Ilustración: Chico Ostra- Tim Burton

3 de julio de 2007

(Des)Conexión


Diez minutos después de la primera “D” de estas líneas, puedo hacer como que me prometo, y prometerme, que me va a dar igual si sumo uno más uno y no me salen las cuentas. Mi memoria de pez va a ser aún más corta porque los días son ya más largos. No es que piense tener vacaciones, pero sí pensar más bien poco. Tengo un número de asistencia neuronal domiciliaria por si llego a pasarme de lista con el absurdo, y after sun para todo lo que queme. Porto una urgencia igual a cero a juego con el bikini y a Chesterton bordado en la indiscreta silla de nylon. De aquí a nada, seré propósito de mobiliario horizontal de mi playa asfáltica, y no ambiciono ser otra cosa que una ameba felíz e iconoclasta con tacto de talco, y sabor a salitre. Como dijo aquel, yo me quedo en la siguiente.