30 de marzo de 2007

Lengua


Te propongo un nuevo pecado capital.
Pronúnciame palabras acotadas y efervescentes. Letras desatadas que se hospeden en mi cuello como besos en bandada. Sílabas indecentes que creen conflictos de intereses. Provoca mi hambre con un ejercicio de retórica. Musita cualquier desorden o exceso. Diserta sobre esta dieta nuestra de tornado, hasta que no nos quede más remedio que entendernos. Compendia sin pausa este discurso insaciable. Que me responda tu boca dilatada y sin dilaciones, en una pugna caliente entre tu lengua y mi lengua. Hasta que hablar sea un pleonasmo y el silencio una señal.

28 de marzo de 2007

Caprichos



Cuando sea mayor quiero conducir un autobús. Pararme cada pocos metros e invitar a un desconocido a subir. Lo que más me gusta es darle el billete, un contrato tácito de compañía, el trueque que se crea entre las ganas de dejarse llevar y una promesa de kilómetros. El color del billete dependerá del destino. Más inmediato, o menos. Más lejos, o más profundo. Daré boleto. Rojo. Verde. Gris. Ni blanco ni negro.Y pasaré por estaciones que serán eso, de paso. Mi amigo Pepito dice que él quiere construir cosas. Así que le he dicho que yo le llevo, él puede fabricar espacios, casas y andenes, y yo a la vuelta le recojo. Porque yo quiero pararme, abrir las puertas y que entre aire fresco. Sonreir a mis pasajeros, que le hablan a la conductora (en mi autobús estará permitido), que me cuenten cuentos cuando haya caravana, que no miren ni el reloj ni el indicador de velocidad, y que se bajen cuando ya no tengamos nada que contarnos. Arrancaré entonces, para reanudar la marcha, susurrando bajito hasta otra mientras ajusto hondamente el retrovisor.


A Jose, por todas las veces que ha tenido que esperar que acabara el ColaCao.
Foto: "Señores, esto sí que es un posado"
Málaga, años `80

25 de marzo de 2007

Miénteme



Por no mentir me puse a prueba, y me inscribí en la carrera de obstáculos que se disputaba en tu salón. Elegiste como excusa un M´en vaig a peu con acento para acabar coagulando minutos pasajeros en tu alfombra. Todo dispuesto sobre la mesa para digerir la culpa, receta de masala para olvidar cada cinco minutos: tostar a fuego vivo (no queda otra) leves roces, desgranar la vaina de mi pelo, reducirlo todo a polvo. Este suero se lleva el olor a escaleras, haciendo sitio al balance. Tengo una deuda pendiente con tu almohada, un vestíbulo como puerta de servicio, unas letras que están para el desguace, un no inmaculado, un corazón planchado como un traje de domingo. Y ahora una llamada rompe el letargo canalla que dejamos en los bolsillos. Triple de costes estimados, reos reincidentes, daños y arañazos que no desgravan, ganas de darnos media vuelta. Sólo media.
Foto: Felipe
Las escaleras

22 de marzo de 2007

Esto no es una historia de amor


(...)Hace el frío de una mañana cualquiera. Pero despiertas, y esta mañana confundes tu verde con mi verde vacío. Afronto tus labios con la primera luz del día y una coraza a pie de cama. Los quiero. Sonríes y robas protagonismo al despertador, ahora que trato de desconcentrarme en ti. Un instinto infundado me anima a huir mientras pueda. Suerte que tengo un miedo perezoso y un caudal de curiosidades. Devoras, sin prisa y por trozos, nos queda toda la historia por delante. Te detiene el alto de mi ombligo para brindarme el lujo ávido de saber lo que estás pensando:

- No sabes que eres el viento perseguido.

No, y tú ya no sonríes. Relatas el olor de nuestros cruces, la superficie de las sonrisas inconscientes que hiciste tuyas. El asombro vestido de palabras descalzas, mezcla tu suerte con mi suerte, en un enredo de antología. Me invitas a invadir tu espalda (a cercar un apetito recién estrenado) sin dejar de lado un planning de besos deliberadamente elaborados. Las ganas tempranas, urgentes. La impronta del deseo insatisfecho. No sé en qué caricia quise quedarme.



21 de marzo de 2007

[Paréntesis (XIV)]...Lorca y la INFINITA

Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.
Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.
Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre.
Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.
Gacela del amor imprevisto
Federico Gª Lorca
Foto: Anne Glam
Lorca llora hoy sobre Granada, en forma de distraida nieve .

18 de marzo de 2007

Ocean games

No sé delimitar tu contorno. Conozco de memoria su recorrido, lo dibujo con mi lengua tantas veces… pero otras tantas vuelvo a empezar. La temperatura de esta bañera saca a flote el tejido liviano del peso de los días, de las prisas, de las luces y las voces estridentes. Y sumergimos las ausencias, para sedimentar pasos y derrotas que nos sostengan. No es que flotemos, nos tocamos galantemente fondo. Tú me cuentas, yo enumero uno por uno cada centímetro cúbico que nos ocupa. Yo te cuento, tú desnudas, también, cada palabra que pongo a remojo. Son horas en las que olvido que hay, o tal vez no, un después; hobbie paradójico de profundidad y superficies; instantes dilatados por vapores de este piélago de dudas libradas con el efecto termal de la piel.

13 de marzo de 2007

Aguas de março

Esta manta tiene calados, como prescritos para un simulacro de primavera, y mis dedos se cuelan por ellos cuando intento arroparme. Las milongas me sisean para pedirme el finiquito, y yo sigo a paso rápido, esquivando enmiendas como balizas. Miro en seco los mismos ojos lúbricos que tropiezan con esta manta mojada y una tormenta amenaza con dejarlo para otro día.
Ilustración: Eclipse
Carlos Masís

8 de marzo de 2007

[Parèntesis (XIII)]...Os xoguetes de Casares


"Disque unha cousa é o que
existe e outra o que sucede. Sssssh. Non dicir que morreu. Non llo dicir a
ninguén. Tampouco hai que mentir, claro. Non dicir nada. Temos que admitir a
realidade. Pero a realidade tamén debería ser máis dialogante. Non pode chegar
como unha ladroa na noite, e levarse, así como así, do melloriño que temos, a
lúa polo prezo dunha mazá reineta. Podemos chegar todos a un acordo. Para
iso está a literatura. Pararlle un pouco os pés á realidade. Non aceptala cando
se comporta como un rufián que anda acoitelando corazóns e reloxos desta
maneira. Independentemente do que sucede, Carlos Casares existe. Si, señor. É un
grande escritor e un gran tipo. Un froiteiro en flor. Da mellor estirpe de
Galicia, a da liberdade, o humor e un pisco de melancolía. Sempre haberá
algún túzaro que veña coa verdade por diante como unha máquina cortadora de
céspede: "¡Morreu, morreu, morreu!".Non facerlle caso. É a realidade que anda a
meter ruído. Nós escoitamos a voz de Casares escribindo no aire. Abrimos o libro
como quen abre unha cancela e imos por esa corredoira do segredo: ¡Alí está
Carlos falando coa rosa, o raposo e o principiño! E o tipo da cortadora,
dalle que dalle: "¡Morreu, morreu, e morreu!". Hai que manterse firmes. Non
deixarse comer a moral. ¿Morreu? ¿E sábelo ti, eh, listo espelido? Porque unha
cousa é morrer un día, por exemplo o 9 de marzo do 2002, e outra moi distinta
morrer toda a vida. "

"Desacordo sobre un suceso"

Manuel Rivas

2 de marzo de 2007

El escaparate


El infinitivo salva la distancia. Elegir el camino más largo para regresar. Pararte a mirar. Ocupar ahí tu tiempo anquilosadamente libre. Siempre más pasos de la cuenta. Rellenar huecos. De pequeña permanecía largos ratos delante de esa tienda de muñecas. Lo mismo que tú. Quieres estar dentro. He crecido. Esta es la historia más vieja del mundo.