10 de septiembre de 2007

[Paréntesis (XXX)]...Relecturas


"Sidney Kugelmass, profesor de humanidades en Nueva York, no es feliz en su segundo matrimonio. Casado con una troglodita, necesita poner en su vida un poco de romanticismo; como no puede permitirse un segundo divorcio, porque su mujer le partiría la cabeza, la aventura debe ser discreta, y el Gran Persky, un mago que se ha enterado de su problema, le ofrece la solución. La solución es un armario mágico: Kugelmass no tiene más que meterse en él, y el Gran Persky echará dentro el libro que su cliente haya elegido, cerrará las puertas, dará tres golpecitos y el profesor saldrá proyectado hacia ese libro, de manera que podrá conocer a cualquiera de las mujeres que crearon los mejores escritores del mundo, aquella con la que Kugelmass haya soñado. Kugelmass acepta, después de algunas dudas elige proyectarse en Madame Bovary, se mete en el armario, oye los tres golpecitos mágicos y de inmediato aparece en el dormitorio de Emma Bovary en su casa de Yonville. Se inicia así un idilio apasionado: Emma y Kugelmass conversan, sueñan, follan, son felices. Kugelmass viaja varias veces a Yonville; Emma viaja una vez a Nueva York. Mientras tanto, los estudiantes de todo el mundo preguntan a sus profesores: “¿Quién es ese personaje de la página cien? ¿Cómo es posible que un judío calvo esté besando a madame Bovary?”. Hasta que un profesor de la Universidad de Stanford da con la respuesta. “No entiendo nada de nada”, dice el día en que Emma visita Nueva York. “Primero aparece ese Kugelmass y ahora desaparece ella. Supongo que ésta es la prerrogativa de los clásicos: los vuelves a leer por enésima vez y descubres siempre algo nuevo”.
No cuento el final del cuento, que es de Woody Allen y acaba en catástrofe, como debe ser. Lo que cuenta es que, aunque nunca podamos llevarnos la sorpresa que se lleva él, el perplejo profesor de Stanford tiene razón: los libros que nos gustan nos gustan porque nunca acaban de decir lo que tienen que decir, o porque nunca nos hartamos de escucharlo. Todos escuchamos muchas veces las canciones que nos gustan, pero poca gente lee muchas veces los libros que le gustan. Esto es un error. Leer un libro por primera vez es como follar con alguien por primera vez; se trata de una tarea informativa: cartografiamos el territorio, verificamos si es de nuestro gusto, localizamos los puntos álgidos, ensayamos posturas. Eso es más deslumbramiento que placer: el placer llega con la segunda, con la tercera, con la cuarta, con la quinta vez, cuando uno ya conoce y elige y ofrece y pide, y no necesita leer el libro entero para disfrutar de sus pasajes favoritos. Por supuesto, no digo que no haya placer en la aventura y aventura en el placer; digo que el primero es el momento épico, y el segundo, el momento hedónico. También digo que no hay nada más estúpido que hacerse trampas con el placer, que es una de las pocas cosas serias de la vida.(...)"
Javier Cercas,
Viciosos sin fronteras
El Pais, 28/08/05

15 comentarios:

E.G.S. dijo...

Me pido que el mago me envíe a "La flaqueza del bolchevique", a ver si llego a tiempo de evitar el desastre. En caso de fracasar, iré a ver a la protagonista de "Dios vuelve en una Harley", que hable con su amigo Jesusito y haga un apaño para arreglarlo.

Si esta opción tampoco funciona, me iré con mi amigo Gilbert (Grape) a contarnos las penas y acabar locos de remate, borrachos en casa del guardián entre el centeno, escuchando vinilos de Charlie Parker.


Perdón por esta divagación de lecturas veraniegas de antaño. Cuídeseme

Novecento dijo...

Pijita eres única para regalar fragmentos.Hay mucho de verdad en este en concreto. Si el Gran Persky vinniera a buscarme yo le pediría que te hiciese personaje (no es peloteo,muñeca (vozgrave))

Novecento dijo...

Postdata: y además tengo que decir que es un honor comentarlo contigo, y que tú, divina, abstracta y fidedigna, me lo traduzcas al "mundo raqueliano" ....este comentario tienes que aceptarlo!

Zerovacas dijo...

É certo que poucos libros se re-lén, aínda que sexa algún capítulo ou fragmento. Eu o que si fago é re-mirar algunha película, sobre todo cando a botan por TV (ou non, teño repetido algún dvd con poucos meses de distancia), e si, abóndame con mirar unha secuencia que me impactara, un diálogo...

Doutora Seymour dijo...

Eu tamén quería..., coido que para os amantes dos libros esa é unha das fantasías máis recorrentes. Pero mellor que non sexa así, non me quedaría tempo para vivir (a miña novela). Das relecturas... Cercas xa o dixo todo e moi ben dito, buscar ese texto marcado, subliñado, anotado... é o mellor do mellor.

Suso Lista dijo...

Eu son dos que releo. Comparto ca Doctora, a sua visión, e ati mandoche abrazos

Axier dijo...

me gusta me gusta.....
releer a los que releyendo dan con el kit de aquello que no sabiamos expresar. Por cierto que hoy tienes el wapo subido Raquelita

Axier-bis dijo...

pss, pss.....dónde se venden esos armarios?

Ouu, un minuto de silencio por Angela Channing, referente ochentero donde los haya.

Marinha de Allegue dijo...

Cando un libro "importa" (non é a palabra exacta pero é a que xurde agora por algo será) queda de companha permanente para reler nos momentos precisos...

Unha aperta.
:)

Ex Traño dijo...

releer, cada vez que leo un libro es la primera vez... porque el libro está lleno de palabras, pero nosotros, sin querer, lo transformamos en imágenes mentales que dependiendo como este el animo varían, ese puede ser el motivo de que no parezca el mismo libro...
el que nunca es el mismo, eres tú
bkos desde dentro del armario mágico

osondaxordeira dijo...

un bico nas túas (re)lecturas, ra

Lúa dijo...

...sólo puedo decir...
JU_DER!!!!!!!
bk

Á. Matía dijo...

¡Hola!

Tengo que decir, primero, que he sentido algo de decepción cuando he visto que lo que había en la entrada no era escrito por tí, que es a lo que yo vengo. Pero, una vez aquí, decidí leer lo que nos habías ofrecido y...

Magnífico.

Mrs.Doyle dijo...

Hai libros que me acompañan sempre e sempre os releo. Quizais atopo algunha conexión que me leva a verme refrexada na obra.

rosa enriquez dijo...

Moi bo. Penso que canto máis se le algo que gusta máis se disfruta. O pracer é unha cousa seria. Ten razón. Bicos.