15 de septiembre de 2007

(*)


Algo tendrá que nosotros no sepamos. Cuando desaparece, cuando señala casi imperceptible y nos deja con la miel en los labios, cuando camina sola y tanto tú como yo queremos ser tórridos ocupas de su termométrica manera de pensarnos. Hay veces que fantaseo cruzármela en el ascensor que va al tercer piso, a menudo ninguno de los dos sabemos que late inquieta, y miramos al techo y a uno y otro lado, compartiendo segundos como testigos amnésicos de una Caja de Pandora que (im)prudentemente abierta pareciera mantenernos dando volteretas absurdas y felices en su líquido amniótico, callados, respirando (respirándola), asomados al silencio confiscado que ella llena de mercurio. Entonces la puerta se abre, sonando como debe sonar la amargura, y sin que sepamos quién ha alcanzado (por un momento) a quién, su silueta se aleja volviéndose cada vez más borrosa, desdibujándonos y despidiendo con el escozor de un ruido de tacones, recomponiendo el laberinto baldío donde nada se conquista si es el eco lo que falta, exhalando sobre el vidrio de nuestras nucas la célibe sospecha itinerante de que una vez fuimos leves.
(*) La inspiración vive arriba

13 comentarios:

Novecento dijo...

No sabria que decir de puro bueno.

Anne Glam dijo...

Bonito encuentro (im)probable, "en ingravidez" (como dice una canción francesa), "que las segundas se conviertan en horas". Siempre me encanta leer lo que escribes.

Doutora Seymour dijo...

Pois lendo isto eu diría que (*) baixou con vostede no terceiro.
Un saúdo Ra(*).

Suso Lista dijo...

¿Donde vive o deseo? Bicazos a tutiplé

Torreira dijo...

Non teño nada que decir...sigue sigue que o estás facendo moi ben!.Bicos e ánimo escritora.

Á. Matía dijo...

¿Y se le puede pedir sal?

Muy bueno

Un saludo

O Raposo dijo...

Bravo, moi bo.

Ex Traño dijo...

pero que bueno!!!!!!

ya veo que te cogió trabajando...
en fin, a sus pies.

PD: trate de no ser tan buena que nos roba la ilusión a los demás y podemos morirnos de puritita envidia, bkos de outono

franetico dijo...

me encanta esa sospecha itinerante de que alguna vez fuimos leves que se asoma, de vez en cuando, como una moneda mágica, desde detrás de la oreja, me encanta, nena.

osondaxordeira dijo...

bicos, bicos e bicos tamén para vostede, ra

Laurindinha dijo...

Haberá que intentar volver ser leves, non? Hipnótico e precioso! Bicos Ra!

xurxocimadevila dijo...

non hai palabras: chapo!

Marinha de Allegue dijo...

Beijos, B E I J O S GRANDES.

;)