24 de mayo de 2007

El aliento

Tenía yo la temprana edad de la obra cuando leí por primera vez “Crónica de una muerte anunciada”. Entonces, sin entender muy bien por qué, ya supe que su autor no había dejado al aire ni un solo cabo, dando a luz una historia redonda atada a base de treinta años de elaborados nudos marineros. Ahora, años y páginas más tarde, no pretendo subrayar ni la genialidad de Gabo, ni la calidad y calidez de su oficio. Eso está a la orden del día, y no lo necesita. A García Márquez le llueven hoy los elogios, las propuestas, y los amigos. Cuentan que fue su amigo Álvaro Mutis quien en un momento bajo de esos que en la tensión anónima del momento creemos determinante, le dijo “Tú no puedes dejar de escribir”. Supongo que con ese tono reconfortante que usa un amigo para convencerte de aquello en lo que a veces ni tú mismo crees. Y Gabriel, se encerró a escribir para ver cumplido su sueño de ser contador. A lo mejor por el simple hecho de que alguien creía en él. (Probablemente su mamá también lo hiciera, y probablemente también, él lo achacara al amor de madre). En sus novelas, pasan generalmente inadvertidos pequeños detalles que al lector ni le van ni le vienen sino que le son literatura, y que comportan grandes cargas emotivas disparadas a quemarropa en el alma de su gente cercana, a corta y larga distancia. Hoy, que Gabo es Gabo, y su perfil se adapta a cualquier empresa embajadora, debe ser cuando el escritor hace cuentas de aquellos que estuvieron y depositaron en él el suero que le nutría, verdaderos embajadores de los puntos de partida. Tal vez alguno de vosotros ya tenga el nombre del dueño del kiosco de la calle de vuestro protagonista, o los de unos Alonso Quijano y Sancho Panza adaptados al siglo XXI, o sepais exactamente el timbre de voz sexy del fantasma de un nuevo Canterville. O tantas otras travesuras literales que hacer literarias. Quién no querría enviar desde una estantería olímpicos guiños a aquellos que le dieron su aliento de vida, y vivir pues, para contarla.

14 comentarios:

RAIKO dijo...

Amén, poco más que decir, miña Ra. Un besote.

XurxoCimaDeVila dijo...

eu tamén me tenho fixado moito neses pequenos detalles que fan se cabe moitisimo mais entranhable calquera historia de gabo. Non hai moito mais que engadir o que todos din del e o que a vez dis ti aquí. Eses pequenos detalles case imperceptibles convirten unha novela nunha historia real... penso que cada pouco me tenho atopado ou visto falar de aureliano buendía, de santiago nasar... é o realismo máxico, tan máxico que engancha máis que moitas drogas.
Non sei se vos tedes fixado pero en cada novela de gabo sempre hai unha linha, unha frase que engancha esa novela coa anterior. Por exemplo cronica de una muerte anunciada esta conectada con cen anos de soidade por unha simple frase case imperceptible, e flipante que todos os seus libros fagan un gran libro.
Que viva gabo!!!!

Saudos!!
(por certo Ra, porq sempre me tratas de vd. nos comentarios do meu blog? Non o fagasssss!!! :p)

Ra dijo...

RAIKO: Otro para usted, amigo...regrese pronto

XURXO: Me gustan los guiños de Gabo, y lo que escribe...pero hoy me gusta casi más Álvaro.

No se me alarme, caballero, no es nada personal...(yo sólo tuteo cuando me pongo seria, ja)
El tratamiento emana del más profundo respeto por ustedes y ustedas ;)
Un besote.

besbellinha dijo...

A min sempre me gustou moito Cien años de soledad precisamente por iso, porque hai detalles e detalles e ningún sobra e todos enriquecen. Tiña razón Álvaro Mutis cando lle dixo iso, non pode deixar de escribir.

Saúdos moza.

Torreira dijo...

Tes razón Raquelinha,NON DEIXES DE ESCRIBIR!

Mrs.Doyle dijo...

Al igual que Raiko: AMÉN

Beluka dijo...

Que ben fixo en dicirlle iso...
A sensación de ver os teus soños impulsados por amigos e descoñecidos é incriblemente reconfortante. Eses detalles, nos que se ve quen vive para escribir e quen para vender, son os máis importantes.
Unha aperta enorme.

Á. Matía dijo...

Gran libro y gran escritor García Marquez. Además de fantástico periodista. Para ti, ya no me quedan más loas... Te las he dicho casi todas...

osondaxordeira dijo...

Encántame como contas

novecento dijo...

me pido ser el barrendero trovador del barrio más perdido de tu cuento.mi estanteria está impaciente

Amor dijo...

¿y la poesía? ¿con la poesía qué hacemos?
¿amor?

Marinha de Allegue dijo...

Sen alento non hai nada os meus parabens linda!!!.

Beijossss.
;)

Arale Norimaki dijo...

Secúndoa a vostede e a torreira. Polo que máis queiras: Non deixes de escribir!! E por suposto, nunca te esquezas de continuar gorentando do teu suero vital a través da fauna que te rodea e de todos os pequenos detalles que fan que a vida pague a pena.
Apertas aralianas!

Laurindinha dijo...

Para min García Márquez sempre é unha brisa fresquísima e estival que penetra nunha grande casa de chans de madeira e teitos altos, coas fiestras abertas...