8 de abril de 2007

Permiso para aterrizar


Amueblar la vida es un acto constitutivo, del que sólo somos conscientes cuando hacemos recuento de lo que nos cabe en las manos. Con suerte en las palmas hay sitio para un paréntesis, en el que nos otorgamos la licencia kitsch de mezclar tendencias a la hora de elegir los muebles. El interiorismo es también cuestión de combinatoria. Aire puro, anestesias, kilómetros, un salto de trampolín. Cabe casi todo, y puede resultar tan contraproducente como huir de ninfas, elfos y otras ninfomanías agudas corriendo por una playa con botas de tacón. A veces creces, a veces vuelves atrás. O no te reconoces, o te sientes como nuevo. O te falla el antiniebla en un descenso con freno y con sentido, capaz de violentar el Protocolo de Kyoto, o cualquier otro protocolo. En las paredes de cerámica de ese paréntesis querría cualquier caprichos@ empadronarse.
Foto: A por el mar
Galicia, Abril`07

8 comentarios:

Torreira dijo...

Eu ando a busqueda de empadroarme nun parentese asi Raquelinha...fermoso texto srta (pra variar)

Axier dijo...

(EN ESE PARENTESIS TE ESPERO YO, SENTADO)
alegria de que vuelvas

Arale Norimaki dijo...

Esos enigmas también influyen en el atractivo del paréntesis. En unos meses tendré que hacer yo uno...

besbellinha dijo...

o bo deses paréntesis é que os podes levar sempre contigo e abrilos e mirar dentro deles para reconfortarte cando o precises vendo o ben amoblados que están.

Saúdos :)

xurxocimadevila dijo...

empadronarse nun deses parentesis debe ser dificil, oín que os estan blindando cun telon de aceiro, que cada día é mais dificil entrar.

xurxocimadevila dijo...

empadronarse nun deses parentesis debe ser dificil, oín que os estan blindando cun telon de aceiro, que cada día é mais dificil entrar.

Novecento dijo...

Mi Ra...
te asalta la morriña, estupendo.

Danny Raatzke dijo...

pois espero que volvas prontiño e que quedaras a gusto coa viaxe!!