26 de noviembre de 2006

Perchas

Colgada de afanes guerreros
de los que soy juez y parte
destilo rumores y deshielos
que cuezo a fuego lento.
Sin saber si duele o satisface,
soy plástico,
soy sinuosamente plástica,

soy madera,
que meteorizas en virutas.
Soy lo que toca,
constituyendome en rodeo de metonimia,
autopromocionandome
a metáfora insondable.




22 de noviembre de 2006

[Paréntesis ( IV )]...La pureza de Oliverio Girondo


El no
el no inóvulo
el no nonato
el noo
el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan
y nooan
y plurimono noan al morbo amorfo noo no démono
no deo
sin son sin sexo sin órbita
el yerto inóseo noo en unisolo amódulo
sin poros ya sin nódulo
ni yo ni fosa ni hoyo
el macro no ni polvo
el no más nada todo
el puro no
sin no.



"El puro no"
OLIVERIO GIRONDO



17 de noviembre de 2006

La felicidad era un cuento


Mirar la lluvia con ojos atentos, ocasiona cierta ternura nostálgica, atolondrada y gris de nosesabequé. Gris no por lo taciturno, sino gris homenaje (melancolía de lluvia que invita a creerte inventor de tonalidades). Gris que me llevó, (¿azar?), a cambiar mis planes:

-te cambio Diez Miradas Subjetivas por un Alumbramiento.
-
Acepto.-negocié conmigo misma.

La lluvia, el gris y yo, tripartito de una tarde de noviembre, chapoteamos y, equilibrando, tomamos rumbo a Babel, una suerte de arca, a modo de libreria. A que me cuenten cuentos.

Andrés Neuman
, mi cuentista de cabecera,le pone acento a su nuevo parto de genialidades, y me descubre la felicidad menos abstracta, la que es tan sencilla como escuchar y sonreir con los ojos grises. Y aunque podría decir algunas cosas buenas que me traje para casa, me quedo con lo que muchos concluimos cuando cerramos uno de sus libros (te debo un mail con acuse de recibo), y con su don de hacer que el tiempo vuele...siempre inédito. Digno de mirar con lupa.

16 de noviembre de 2006

Tautomería


La víspera viaja
en vehículos entrópicos,
vestida de cal
y cubierta de polvo.




Fotografía: R.Masats- Tomelloso,1960

15 de noviembre de 2006

No time for introduction


Hay una senda en la que los remilgos lloran por no haber claudicado. Donde toman mate decálogos con común denominador. Ahí, te persigo, si me descuido, para rehuirme y atraparme según lógicas diversas, en la sala de espera en la que esperan las prórrogas.
Hay un atajo, de usar y tirar.
Para retardar efectos sólo hay que cerrar los ojos, y apretar las manos. Para querer continuar, basta con girar a la izquierda, y tirar millas.
Hay un camino donde se acarician pantallas.
Me lo has contado tú, al oído.

12 de noviembre de 2006

Entre-més

Coge este mimo,
perorata de medir
mi bola del mundo,
canción de cuna
para colgar el grito en el cielo.
Sincopa,
te lo ruego,
tu simulacro de interino.
La fiera de esta niña
boicotea tus bogadas,
declarada en bancarrota
de alegorías y remates.
Libreto o varadero,
autista en el proscenio,
una grieta de intermezzo
se abrirá
para incluirnos.

10 de noviembre de 2006

Fado das dúvidas


Lo descubro fruto de la incomodidad del asiento del autobús. Nunca he terminado de odiar este tipo de viajes, su particular encanto de excursionista...y a él no parece importarle tampoco. Pulso el play, y retomo Madredeus por donde lo dejé (Se já não lembras como foi...), con intención de quedarme en un intento de traducción sobre desafección política, o en la traducción jurada de mi propia desafección. Me mira, como si ya lo supiese todo. Me acoplo, ma non troppo. La ventana es lo único capaz de enmarcarle, con parpadeos esporádicos que le sirven de apósito. Perdura y se confunde con un horizonte a 100 kms por hora, y ocasionales minutos de un viaje de ida, con descuento para la tercera edad.
La luz tardía, ajena a coenzimas y suplementos, le dibuja las arrujas propias de un Doctor Honoris Causa. Freno el impulso de sentarme a su lado y que me cuente cómo suena el mar dentro de una caracola. Me atraviesa, como si quisiera preguntarme dónde venden billetes con vuelta abierta, cuerpo mullido de tanto por qué sí, y por qué no, hecho a escabullirse del desasosiego. Y se queda dormido, con un imperceptible silbido como nana. El mío.
Desde lo alto del faro, el olvido ni se compra ni se fuerza; aclimatado a la escarcha que todo lo cubre, tarde o temprano, y a los rescoldos-de-lo-insólito a los que da cobijo. Cuando la mirada tenue se convierte en tu propio plasma.


...Diz-me tu, que eu nunca sei
Se voltarei ou não para ti
Se ainda quero o que sonhei

6 de noviembre de 2006

[Paréntesis ( III )]...La elegancia de Ortega

"(...)!Ahí tienen ustedes a este animal!El hombre tendrá que ser, desde el principio, un animal esencialmente elector. Los latinos llamaban al hecho de elegir, escoger, seleccionar, eligere; y al que lo hacía, lo llamaban eligens o elegens, o elegans. El elegans o elegante no es más que el que elige y elige bien. Así pues, el hombre tiene de antemano una determinación elegante, tiene que ser elegante. Pero aún hay más. El latino advirtió- como es corriente en casi todas las lenguas- que después de un cierto tiempo la palabra elegans y el hecho del "elegante"- la elegantia-se habían desvaído algo, y por ello era menester agudizar la cuestión y se empezó a decir intellegans, intellegentia: inteligente(...).Así pues, el hombre es inteligente, en los casos en que lo es, porque necesita elegir. Y porque tiene que elegir, tiene que hacerse libre. De ahí procede esta famosa libertad del hombre, esta terrible libertad del hombre, que es también su más alto privilegio. Sólo se hizo libre porque se vió obligado a elegir, y esto se produjo porque tenía una fantasía tan rica, porque encontró en sí tantas locas visiones imaginarias. Somos, sin duda, señoras y señores, hijos de la fantasía.(...)".

J.Ortega y Gasset
"El mito del hombre allende la técnica"(1952)

2 de noviembre de 2006

Suma Cero



Arquitecto de vacíos
me invento tu abrazo,
tándem que construyo
con escuadra y cartabón,
bipersonal,
biestratégico,
y simétrico.
Asesino en primer grado
de horas y prerrogativas,
cumplimento mi cuaderno de quejas
embaucándome
en defensa propia,
acometiendo contra cualquiera,
con el ánimo retráctil,
en una cama sin burladero.
Signatura de noviembre,
matríz de pagos
y dolencia de presbicia
de una voz
que no es la tuya.