13 de diciembre de 2006

[Paréntesis ( VI )]...Para no dormir


La mujer que amé se ha convertido en fantasma.
Yo soy el lugar de las apariciones.

Juan José Arreola

Cuento de horror

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El fantasma llena el lugar de la aparición...

¿qué hay de horroroso en estar con el ser amado aunque sea en otra dimensión?

Mrs. Doyle

Leire dijo...

Arreola, que bueno!Sí,sí,sí...los fantasmas se computan y se aparecen inevitablemente.

RAIKO dijo...

Ra, es cierto, a veces los fantasmas se aparecen sólo en nuestra cabeza. A veces somos incluso más fantasmas que nuestros propios fantasmas, porque vagamos como muertos en vida. Y, para terminar, a veces nuestros propios fantasmas son tan exquisitos que uno no podría vivir sin la permanente angustia de sus apariciones. Un abrazo.

Torreira dijo...

As veces a vocación de lugar das aparicións non deixa de ser unha tricheira contra a derrota do amado

náufrago dijo...

¿Por que conto de horror? Eu diría máis ben Conto de Amor.