10 de noviembre de 2006

Fado das dúvidas


Lo descubro fruto de la incomodidad del asiento del autobús. Nunca he terminado de odiar este tipo de viajes, su particular encanto de excursionista...y a él no parece importarle tampoco. Pulso el play, y retomo Madredeus por donde lo dejé (Se já não lembras como foi...), con intención de quedarme en un intento de traducción sobre desafección política, o en la traducción jurada de mi propia desafección. Me mira, como si ya lo supiese todo. Me acoplo, ma non troppo. La ventana es lo único capaz de enmarcarle, con parpadeos esporádicos que le sirven de apósito. Perdura y se confunde con un horizonte a 100 kms por hora, y ocasionales minutos de un viaje de ida, con descuento para la tercera edad.
La luz tardía, ajena a coenzimas y suplementos, le dibuja las arrujas propias de un Doctor Honoris Causa. Freno el impulso de sentarme a su lado y que me cuente cómo suena el mar dentro de una caracola. Me atraviesa, como si quisiera preguntarme dónde venden billetes con vuelta abierta, cuerpo mullido de tanto por qué sí, y por qué no, hecho a escabullirse del desasosiego. Y se queda dormido, con un imperceptible silbido como nana. El mío.
Desde lo alto del faro, el olvido ni se compra ni se fuerza; aclimatado a la escarcha que todo lo cubre, tarde o temprano, y a los rescoldos-de-lo-insólito a los que da cobijo. Cuando la mirada tenue se convierte en tu propio plasma.


...Diz-me tu, que eu nunca sei
Se voltarei ou não para ti
Se ainda quero o que sonhei

3 comentarios:

Moralla dijo...

Ruliña: encántanme os fados, Portugal e como non, Madredeus. Estiven nun concerto na Preza da Quintana en Satiago; e voei, voei lonxe coa lúa e as estrelas...
Unha aperta entre música e luz

RAIKO dijo...

Fados... ¡qué bien suenan! Madredeus, está bien, yo soy más de Dulce Pontes, aunque me gustan todas, tengo que decirlo...
Un besote con sonido de fado.

Mrs.Doyle dijo...

FADO. Creo que lo único que no me gusta de ese género es que no permitan cantar a las mujeres la modalidad de Fado de Coimbra.
Recomiendo la visita al Museo del fado de Lisboa en el popular barrio de la Alfama.