17 de agosto de 2006

Los planetas



Llueve, y a joderse si no es a gusto de todos. Y si para gustos, colores, cada uno sabrá a quién ha de atribuir el mérito. Cuando la tierra gallega se mide en los periódicos por hectáreas, la metereología peninsular se alía con los astros, con la fé de muchos, con la naturaleza...y llueve en la Costa del Sol, "poniendo chorreando" tanto ladrillo, y tanta sombrilla de playa. En medio de nuestro ritmo acelerado e hiperbólicamente individualista, resulta que la autoridad moral no existe, que hasta Günter Grass escondía, con la misma naturalidad con la que pudo haberlo gritado, su relación con todo aquello a lo que le ha declarado frente abierto tantos años; que el equilíbrio no es tan imposible como cantaban Los Piratas; que ya no son 9, y los niños tienen que añadir 3 planetas (Ceres, Caronte y Xena) al sistema solar; que todo es un taller de títeres, perfectamente medido, y a veces terriblemente descompensado; y que mientras en el Festival Internacional de Edimburgo suena La Canción de la Tierra de Mahler, Galícia huele, por fín, a tierra mojada.

2 comentarios:

DESORDE dijo...

gracias a ti e benvida!

bandini dijo...

los planetas de la buena vida es una de las canciones más hermosas que conozco.