18 de agosto de 2006

Cerrado por balance

La calle me brinda una moraleja. Ando renegando de tanto sol,tanto tiempo, y tanta rutina, y ahora, que parezco perseguir caminos de cielo gris, cuentos de otras épocas y nuevas puertas que dejar entornadas...mi ciudad, entre bullicio, farolillo y Cartojal, me invita a redescubrirla. Quién sabe a qué más.
Y paseando por alguna calle desde Plaza Mitjana, casi derrumbada, una pared evoca el significado que le quiera dar.Y es que, en Málaga, como en cualquier sitio, las paredes hablan.

1 comentario:

osondaxordeira dijo...

mais que as paredes, o que falan son os silencios...un bico